Creemos en las emociones reales
Somos Richard y Jogreg.
Desde hace años acompañamos a parejas que quieren vivir su boda sin sentirse incómodas delante de una cámara. Nos gusta observar, emocionarnos y contar vuestra historia tal y como ocurrió.
No nos gusta llorar en las bodas… ¡pero siempre lo hacemos!
Llevamos más de 25 años dedicados a la fotografía, casi 15 de ellos en España, y hemos acompañado a más de 200 parejas en uno de los días más importantes de sus vidas.
Con el tiempo hemos aprendido algo: un fotógrafo no se elige solamente porque haga buenas fotos. También importa cómo os hace sentir, cómo se mueve entre vuestra familia y vuestros amigos y, sobre todo, si podéis ser vosotros mismos cuando está cerca.
Por eso nos gusta conoceros antes.
Hablar, escuchar cómo imagináis vuestra boda y comprobar si nuestra manera de trabajar encaja con vosotros. Porque cuando existe esa confianza, el día de la boda desaparece la sensación de tener una cámara delante.
No somos fotógrafos que colocan a la gente para construir momentos. Somos observadores. Estamos atentos a lo que ya está sucediendo: una mirada, un abrazo, alguien que se emociona cuando nadie está mirando.
Eso hace que las fotografías sean reales.
Y eso es lo que recordaréis para siempre.
